El escándalo protagonizado por el diputado salteño Juan Emilio Ameri, recorrió el mundo, degradando un poco más la imagen de una Argentina sumida en una gran crisis, que no solo se advierte en el plano político, social y económico, sino también en el moral.
Sin embargo, las imágenes del manoseo (digámoslo así) a una joven, que sería su novia, durante una sesión virtual de la Cámara de Diputados de la Nación, mientras hablaba el Presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Heller, no es lo más penoso del asunto, sino como un personaje de esta calaña, llegó al alto cargo de Diputado de la Nación.
Entre sus antecedentes, se registra su calidad de “barra” y militante del kirchnerismo comarcal. También se supo que tiene varias denuncias por acoso sexual a menores. Según lo retrató el sitio digital Real Politik, existe una denuncia difundida desde una cuenta de Facebook, incluye polémicas conversaciones entre el legislador y una militante en cuestión, cuya identidad fue preservada.[i]
Ameri llegó a la Cámara de Diputados en reemplazo de Sergio Oso Leavy, que asumió como Senador. Ya en agosto de 2019 se conocieron denuncias de acoso y abuso sexual. En ese momento, un grupo de agrupaciones feministas lo denunciaron con un documento. También fue denunciado por miembros de su propia agrupación por violencia física.[ii]
Fue funcionario de la gobernación de Juan Manuel Urtubey y luego intentó ser concejal en la ciudad de Salta, pero no resultó electo
Durante la sesión a distancia, el presidente del cuerpo, Sergio Masa, observó lo que hacia Ameri y solicitó a sus pares una decisión inmediata, que fue suspenderlo provisoriamente. Ameri renunció a su banca y le fue aceptada su renuncia casi de inmediato.
El episodio nos embarra todos, porque es la imagen del país la que se vio afectada. Difícilmente en otras latitudes suceda un episodio de estas características. ¿Pero qué podemos esperar de su frente político, donde están invertidos los papeles, la Vice gobierna y el presidente acompaña; donde se reniega de los méritos; donde los valores están entre los más pobres y se combaten las fortunas bien habidas, y generan más indigentes día tras día, donde el robo es una virtud y solo trabajan los giles, donde se liberan a los presos y se utiliza al Senado para remover a los jueces que juzgan por corrupción a la líder del frente? La Argentina actual es una gran farsa, donde Ameri es solo una simple muestra gratis.