Sáb. Abr 18th, 2026

A los usurpadores, que cometen todo tipo de tropelías y actúan al margen de la ley, se los escucha, a los que protestan se los denuncia. Este es el procedimiento adoptado por la Ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, en el grave enfrentamiento entre los vecinos de Bariloche y Villa Mascardi, con unos grupos de delincuentes que se hacen llamar mapuches.

Estos grupos donde hay muy pocos reales mapuches, no respetan la Constitución ni las leyes, tampoco reconocen a nuestras autoridades, ni la propiedad privada. Se muestran muy violentos y no solo han usurpado propiedades, sino también han cometido todo tipo de atropellos, incluyendo quemas de cabañas y destrucción de propiedades. Roban, destrozan, queman, amenazan y lesionan a la gente de la Villa Mascardi, localidad ubicada a 30 km. de Bariloche, y a quienes transitan por la Ruta Nacional 40. Poseen armas de fuego largas y cortas, y las han usado en varios de los actos delictivos cometidos, además de armas blancas, boleadoras, gomeras y palos.

El grupo llamado Lafken Winkul Mapu, es muy violento. Existen ya más de 110 denuncias radicadas en la Justicia Federal, por vandalismo y actos de violencia como agresiones a los vecinos e incluso el incendio intencional de propiedades.

El asunto comenzó en noviembre de 2017, cuando el grupo irrumpió en las primeras seis hectáreas bajo el pretexto de que una «machi» (una médium originaria) había tenido la visión de que esas tierras les corresponden ancestralmente. Son tierras privadas, compradas de manera legal y ubicadas dentro de los límites del Parque Nacional Nahuel Huapi.

Ahora, los integrantes del grupo, moran encapuchados entre los coihues y las lengas y realizan incursiones sorpresivas sobre propiedades cercanas.

Ocuparon y desmantelaron un viejo hotel abandonado.  Tomaron y quemaron una cabaña llamada La Cristalina. Irrumpieron en un predio del obispado de San Isidro. Amenazaron y expulsaron a una familia de cuidadores de un terreno de Gas del Estado. Varias veces, se aparecieron en medio de la noche en ventanas y puertas de casas habitadas para sembrar pánico y perderse luego, a gritos, en la oscuridad.

Los vecinos y las autoridades locales, plantean que, durante la cuarentena, un tramo de 7 km. de Villa Mascardi ha sido controlado por el grupo. Los guardaparques de la zona han presentado una denuncia contra el Estado por «desamparo institucional».

Estos fingidos mapuches tienen vínculos muy estrechos con auténticos mapuches chilenos, que mantienen un duro enfrentamiento con las autoridades del país trasandino.

El Estado nacional, que debería hacer respetar la constitución y sus leyes, utilizando las fuerzas de seguridad que le son propias, no actúa, y son los vecinos, hartos de la situación, que se han preparado para actuar, lo que podría resultar en un grave enfrentamiento.

Faltó muy poco el sábado último para que la situación se disparara. Los vecinos sienten que el Gobierno no se ocupa de desalojar al grupo y se preparan para hacer justicia por cuenta propia. Así fue que se convocaron en la ruta 40 para protestar por la inacción del Estado.

Pero el cierre de la movilización tuvo un giro inesperado: el Gobierno denunció a los manifestantes por protestar. Para la Ministra de Seguridad, Sabina Frederic quebrantar la ley no es delito, pero sí, protestar.  Un absurdo total, que solo es superado por el absurdo de haber designado a la antropóloga Frederic en el gabinete para una tarea que desconoce.

El tema de la ocupación de tierras, debería ser un asunto cardinal para el gobierno, porque se está vulnerando impunemente el estado de derecho.