El periodista Carlos Pagni, la nominó como «Comisión Beraldi» a la Comisión de supuestos expertos, que convocó el Presidente Alberto Fernández para analizar el funcionamiento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y proponer modificaciones, que podrían incluir el aumento del número de sus miembros.
Es que Carlos Beraldi es el abogado de Cristina en causas por corrupción, y también lo fue de Cristóbal López y Romina Mercado, sobrina de la ex presidenta.
De las principales causas por presunta corrupción contra la vicepresidenta, hay quince quejas en la Corte vinculadas, y seis de ellas fueron presentadas por Carlos Beraldi,
De las ocho causas elevadas a juicio oral que tiene Cristina, seis son casos de corrupción, pero sólo se encuentran desarrollando las audiencias de uno, en el que se la acusa de haber sido jefa de una asociación ilícita que direccionó la obra pública vial de Santa Cruz a las empresas de Lázaro Báez. Fueron 51 contratos por 46.000 millones de dólares.
Tanto Beraldi como su socio y mentor León Arslanian, fueron designados por el presidente Alberto Fernández para integrar el comité de juristas que lo asesorará.
Un elemental principio ético hubiera inducido a la renuncia de ambos, por lógica incompatibilidad, porque sin duda hay una colisión de intereses y funciones. De manera alguna resulta necesaria y mucho menos imprescindible, la presencia de ambos abogados en la comisión; si están presentes equivale a que Cristina diga, “yo estoy detrás de ella y cuídense por que soy la dueña del poder”. Es dable pensar que se trata de una provocación de Cristina.
Beraldi es un abogado penalista muy reconocido. Se vinculó con Romina Mercado, hija de Alicia Kirchner y sobrina de Cristina, a quien defendió en la causa Hotesur, que investiga lavado de dinero en los hoteles de la familia Kirchner en El Calafate. Esta relación lo acercó a Cristina. Beraldi también asumió la defensa de Cristóbal López, empresario K procesado por quedarse con 8.000 millones de pesos de impuestos a la transferencia de combustibles que cobraba y no los depositaba. También fue abogado de Fabián De Sousa, socio de Cristóbal López y dueño de C5N, procesado en la misma causa.
Nadie puede acusar a un abogado, que cumple con su mandato profesional, por defender a presuntos delincuentes, pero de ahí, a asesorar al presidente sobre el funcionamiento de la Corte, hay un abismo. Su designación en la Comisión, más allá de ser una imposición de Cristina, se muestra como una indecencia total.
Y tanto Beraldi como Arslanian muestran claramente su baja estima, al aceptar participar de esta comisión.
Y como era de presumir, generó el rechazo de la oposición. Legisladores y dirigentes opositores, presentaron una denuncia penal contra el presidente Alberto Fernández, para que se lo investigue por posible “abuso de autoridad” por la designación de estos dos abogados, como integrantes del Consejo Consultivo que asesorará sobre la reforma judicial. La propuesta de ley que el presidente envió al Congreso, lo llama el “Consejo Consultivo para el Fortalecimiento del Poder Judicial y del Ministerio Público” y está integrado por once juristas de diversos campos del derecho para, en palabras del presidente, «repensar el funcionamiento de nuestro Poder Judicial y de nuestro Ministerio Público» y formular propuestas.