Sáb. Abr 18th, 2026

Tucumán se viste de fiesta en septiembre, seguramente el mes más agradable para el Jardín de la República. Sus avenidas, calles, plazas y parques teñidos con el rosado, amarillo y blanco de sus lapachos, perfumada por los azahares de los naranjales; exultante en la algarabía de los estudiantes que celebran su día, justamente cuando se inicia en el hemisferio Sur la Primavera.   El Septiembre Musical, que reemplazó al antiguo Festival de Música Clásica, envuelve de bellos sonidos a la ciudad toda.  Además de los teatros y de los espacios cerrados, las plazas y el Parque 9 de julio también ofician de escenarios para espectáculos musicales populares, y esto se repite en el interior de la provincia.

El 24 se celebra la victoria de Belgrano en la Batalla de Tucumán, la más importante en la guerra por la Independencia, porque este hecho de armas acabó definitivamente con el poder de los godos, aseguró la Revolución de Mayo y abrió el camino para la Declaración de Independencia, que también se dio en nuestra ciudad en julio de 1816.

Pero también el 24 se celebra el Día de la Virgen, el de la Virgen de la Merced, patrona de la ciudad y Generala del Ejército. Su ancestral culto, se expresa con toda su intensidad este día, con la solemne y popular procesión, donde miles de fieles agitando banderitas, vivan a la Virgen y a la Patria.  La fiesta concluye con un fuerte repicar de campanas frente a su templo.

El 29 es el cumpleaños de la ciudad, festividad de San Miguel Arcángel. Y en estos días alegres y de festejos, la Sociedad Rural realiza su exposición anual.  El hipódromo hace correr la carrera clásica más importante del año, el Premio Batalla de Tucumán, y muchas organizaciones culturales, deportivas y comunitarias se nutren del clima festivo para organizar todo tipo de eventos que agrandan las celebraciones.

Es bueno que dejemos de lado el estrés que nos producen las decisiones de un gobierno que marcha a contramano de la gente y sus reales necesidades, y también de la puja política. Que nos olvidemos por unos días de los padecimientos y broncas acumuladas, y nos dediquemos a rendir culto a la historia, a la fe y a las celebraciones. Que demos lugar al esparcimiento y a la alegría.

Septiembre es Tucumán y Tucumán es Septiembre. “La Tierra de la Eterna Primavera”, como decía un slogan turístico utilizado tiempo atrás. Ojalá que el espíritu de esta semana de festejos y celebraciones nos dure bastante y vivamos plenamente el septiembre tucumano.