A los argentinos no nos asombra la generosidad de los políticos con dinero ajeno. Claro está que es dinero sustraído de los fondos públicos, fondo que se forma con nuestros impuestos. Ministros y funcionarios reparten dinero y bienes generados con recursos que deberían ser utilizados en beneficio del conjunto de la sociedad y no con fines electoralistas o en pro de lograr popularidad entre los que más necesitan.
Pero hoy podemos ver algo peor aún, cuando un ministro de economía, que es a su vez candidato a la presidencia de la Nación, mete la mano en el bolsillo de las empresas, en el de la gente común y también en los fondos de las provincias, para pagar un bono a los asalariados que él anuncia con bombos y platillos, intentando cosechar votos en las elecciones de octubre, los que le fueron negados en las recientes PASO.
El Estado debería ser muy austero, sin embargo, dilapida estos recursos, utilizándolos en fines que no generan beneficios al conjunto de la sociedad, sino la ruina y esto podemos constatarlo cuando un país extraordinariamente dotado por la naturaleza tiene un 40 % de pobreza y gran parte de ésta sumida en la miseria.
Ayer recordábamos a nuestro comprovinciano, el padre de la Constitución Juan Bautista Alberdi, y lo volvemos a hacer hoy en éstas, sus propias palabras: «La omnipotencia de la patria, convertida fatalmente en omnipotencia del gobierno en que ella se personaliza, es no solamente la negación de la libertad, sino también la negación del progreso social, porque ella suprime la iniciativa privada en la obra de ese progreso”…
Alguien debería recordarle al ministro candidato que los fondos del Estado son propiedad de todos los argentinos, y que el gobernante de turno solo puede administrarlos temporalmente. Y con sentido semejante que los fondos de las empresas y particulares son propios y que el Estado, representado por un gobierno, no tiene facultades para echar mano de éstos.
Ciertamente que tras los anuncios de Massa, la Unión Industrial y varias cámaras empresariales rechazaron la imposición de pagar un bono extra. También varias provincias lo rechazaron, entre ellas Misiones, Santa Fe, Jujuy, Córdoba, La Pampa, Entre Ríos, Neuquén, Catamarca, Tucumán, Santa Cruz, Salta y la ciudad de Buenos Aires.
En nuestra provincia, el Gobernador Juan Manzur sostuvo que, si bien hay disposición para hacer un esfuerzo financiero, no hay que perder de vista el orden fiscal, “los aumentos o bonos se darán en la medida que las finanzas lo permitan”
En una nota anterior decíamos que Sergio Massa lejos está de ser un buen “Piloto de Tormentas” como se lo apodó a Carlos Pellegrini. Pero vemos que tampoco ha leído a Juan Bautista Alberdi y de esta manera intenta ser generoso con dinero ajeno.