El crimen de una nena de 11 años en Lanús, para robarle su mochila, cuando iba camino a su escuela, conmovió a la opinión pública de todo el país. Y no es para menos, Morena Domínguez, está dentro del 60 por ciento de chicos pobres que registran las estadísticas y sus presuntos asesinos también forman parte de esa pobreza estructural que se ha venido acentuando en los últimos años. Y todo se inscribe en la imparable criminalidad que avanza en todo el país, pero que se ensaña más en lugares como Rosario o el Conurbano bonaerense.
Una muestra de la impotencia ciudadana ante los hechos muy penosos que son parte de la vida diaria de la gente.
Lo cierto es que dos motochorros, después nos enteramos que eran hermanos, atacaron a la niña a metros de la escuela Número 60 “Almafuerte”. Le pegaron para sacarle el teléfono y la arrastraron. Se le hacen los primeros auxilios, y cuando llega la ambulancia la nena ya había convulsionado dos veces. Se la llevaron al Hospital Evita, relató un testigo,
De acuerdo con el informe de la autopsia realizado al cuerpo de Morena, se constató que la niña sufrió un “fuerte golpe abdominal” que le provocó una hemorragia interna y que luego desencadenó su muerte.
El penoso suceso se produjo a horas del cierre de campaña por las PASO, por lo que los candidatos en las internas cancelaron sus actos. No les quedaba otro camino, hubiera resultado muy obsceno continuar como si nada hubiera pasado. Claro está que el tema de la inseguridad se metió de lleno en el último tramo de la campaña-
