Lun. Jun 22nd, 2026


El día 6 de agosto de cada año, se conmemora el lanzamiento en 1945,  sobre la ciudad de Hiroshima, Japón, de la primera Bomba Nuclear.  Tres días más tarde, el 9 se lanzó la segunda sobre la ciudad de Nagasaki. El primer artefacto mató instantáneamente a 70.000 personas, mientras que la segunda mató a 40.000 más.

Esta fue la primera y única vez que se utilizaron bombas nucleares en una guerra. Y los lanzamientos señalaron el fin de la Segunda Guerra Mundial y un capítulo devastador en la historia mundial.

El entonces presidente Harry S. Truman autorizó el ataque a Hiroshima, después de constatar que Japón no se rendiría, y el régimen militarista de Hideki Tōjō, amenazaba con luchar hasta el último hombre. En la batalla de Okinawa donde se combatió durante 82 días, desde principios de abril hasta mediados de junio de 1945 murieron cerca de 100.000 soldados japoneses, alrededor de 20.000 estadounidenses y al menos 100.000 civiles locales. Se estima que más de 400.000 militares estadounidenses en total murieron en la segunda guerra mundial.

El bombardero B-29 de EE.UU., Enola Gay, comandado por Paul Tibbest, lanzó la bomba nuclear, un artefacto nuclear cargado de Uranio-235, con nombre en código «Little Boy».  Hiroshima tenía entonces entre 300.000 y 420.000 personas. La bomba lanzada sobre Nagasaki, llamada «Fat Man», era más potente y estaba cargada de Plutonio-239.

Se estima que hacia finales de 1945, las bombas habían matado a 166 000 personas en Hiroshima y 80 000 en Nagasaki, totalizando unas 246 000 muertes, aunque sólo la mitad falleció los días de los bombardeos.

Es de esperar que nunca más se utilicen armas nucleares en ninguna guerra. Las amenazas de utilizarlas de Vladimir Putin, en la actual guerra en Ucrania, ojalá sean solo amenazas, bien sabe el líder soviético que implicaría su propia destrucción. El mundo entero se destruiría en una hecatombe nuclear.