Alejandro Cabrera, el padre de Fabricio, el niño que falleció en diciembre de 2021 luego de ser intervenido quirúrgicamente y transitar más de 500 días en coma en el Hospital de Niños, acusa de mala praxis a los profesionales que intervinieron en el caso y pide ayuda para desarchivar la causa a casi dos años del fallecimiento del pequeño.
En diálogo con «Dos a la Tarde», por la Rock&Pop FM 106.9, Alejandro relató lo sucedido con su hijo desde que ingresó al Hospital de Niños el 29 de junio del 2020 por un dolor abdominal. “En ese momento quedó internado, esperando que le hagan una ecografía al día siguiente. Los resultados a nosotros nunca nos entregaron». A posterior fue intervenido quirúrgicamente en una operación que duró varias horas y al volver de la misma su padre relató que lo vieron mal y no reaccionaba. “Lo hablamos y no respondía con nada. Y la enfermera que lo acompañaba nos decía que ya se iba a recuperar de la anestesia».
A partir de allí, el cuadro clínico del niño no sólo no mejoró sino que se complejiza, sufriendo varias descompensaciones y cinco paros cardíacos que lo llevaron a permanecer en Unidad de Terapia intensiva e intermedia del Hospital. «Estuvo un año y medio internado en terapia intensiva. Fabricio murió porque todos sus órganos se fueron muriendo, él salió del hospital muerto», aseguró Alejandro.
En relación al presente de la causa en la que se investiga el deceso de Fabricio, su papá cuenta que necesita «desarchivar la causa, presentar la autopsia, hacer una junta médica nueva», ya que según sostiene «en la autopsia dice que le pusieron anestesia de más y un abandono entre 20 y 25 minutos».
El médico acusado es «el cirujano Banegas; la anestesista Mariana Urpi; la doctora María Fernández Pilar, jefa de quirófano y la doctora Rose Barros», explicó Alejandro. En tanto, denunció que los profesionales «siguen trabajando», y que tanto él como su familia cuando asisten al Hospital tienen custodia permanente y reciben maltrato por parte del personal.
