Ninguno de los equipos disparó a puerta en un primer tiempo sin demasiadas emociones por lo que Bélgica sumó al delantero Romelu Lukaku tras el descanso.
Pero fue Croacia la que cobró vida, con Marcelo Brozovic y Luka Modric exigiendo a Thibaut Courtois después de la reanudación.
Lukaku sacudió el poste con un feroz disparo desde corta distancia cuando Bélgica presionaba desesperadamente por el gol, pero Croacia se mantuvo firme para extender su racha en la fase de grupos del Mundial a seis partidos sin derrotas.
Cerca del final Lukaku desperdició un par de ocasiones más para Bélgica, que se despidió de la competencia dejando otra vez una imagen muy pálida.