Las ambiciones electoralistas del Intendente de Lules, Carlos Gallia, no tienen límites; no tan solo no se conforma con gastar enormes sumas de dineros en pasacalles, sino también en pintadas en el oeste de la provincia promocionando su candidatura a legislador y el de su esposa, Martha Albarracín como intendente; ante una convocatoria dirigencial organizada por Gallia no concurrió nadie, debiendo él mismo recurrir al apriete de beneficiarios de planes para que la candidata estuviera rodeada de personas que políticamente no le aportan votos mucho menos trabajo territorial.
Pero lo grave ahora es que Gallia usa fondos municipales que deberían ser utilizados para obras públicas y asistencia social para captar adepto a sus ambiciones políticas personales, es así que implementó un «Plan Local» con fondos que son desviados para política.
El infograma de pago muestra el accionar de Gallia, es de esperar que el Tribunal de Cuentas tomé cartas en el asunto para determinar que documentación avalan la implementación de dicho plan.
Por: Exequiel Rodríguez