Vie. Abr 17th, 2026

El próximo mes la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) iniciará las obras para construir un nuevo puente en el icónico paraje de El Rulo, en la ruta 338, la cual conduce a San Javier, una de las principales villas turísticas de Tucumán.

Según se precisó el corte de ruta será total, para reemplazar la estructura que desde hace años presenta fisuras y corre riesgo de colapso.

Ricardo Abad, administrador de la DPV declaró,  “No hay otra manera que interrumpir el tránsito. No queremos soportar un nuevo verano con la espada de Damocles”.

Abad explicó “El último verano hemos evaluado mucho si cortábamos el tránsito, porque teníamos miedo de que colapse”.

La obra será ejecutada con fondos provinciales y tiene un presupuesto de $50 millones. La nueva estructura será de hormigón y la ruta estará cortada al menos por cuatro meses. Se estima que en enero del 2023 se rehabilitará el tránsito para no afectar el movimiento turístico que recibe San Javier durante el verano.  Mientras se ejecute la obra, la única ruta de acceso a San Javier será a través de Villa Nougués.

La necesidad de un nuevo trazado

Abad  fue consultado sobre la posibilidad de ensanchar el trazado asfáltico de la ruta 338 debido a las obras turísticas que está impulsando la Provincia , como ser la puesta en valor de El Cristo y las zonas aledañas y la recuperación de la Primera Confitería.

El titular de Vialidad consideró que en un tiempo prudente se debería analizar la posibilidad de crear un nuevo camino hacia la cima. “Se debería buscar otra alternativa de acceso a San Javier. No sé cuál debería ser el trámite o si el Parque tendría la posibilidad de que hagamos eso. Por ahora, no es algo que para nosotros sea prioridad. Siempre lo tenemos dando vuelta al tema, pero como prioridad no. Pero calculo que en muy poco tiempo va a tener que ser prioridad por todas las cosas que el Ente de Turismo está desarrollando ahí”, dijo. Y acotó: “se debe estudiar la topografía para buscar otro trazado, incluso más moderno. El actual es muy trabado, con mucha pendiente, curvas angostas y muy cerradas, de poco radio. Entonces merecería otro trazado más actualizado, más moderno”, concluyó.

Consultado sobre la posibilidad de ensanchar el trazado asfáltico de la ruta debido a las obras turísticas que está impulsando la Provincia (puesta en valor de El Cristo y las zonas aledañas y la recuperación de la Primera Confitería), Abad señaló que es algo muy complejo dado que forma parte del Parque Sierra de San Javier, que pertenece a la UNT. Además, añadió que la estabilización de las laderas demanda mucho tiempo. A su vez, señaló que ensanchar el camino con voladizos en el sector opuesto es algo muy costoso.

Por los motivos expuestos y ante las tareas de promoción e infraestructura turística que se están realizando en el cerro, el titular de Vialidad consideró que en un tiempo prudente se debería analizar la posibilidad de crear un nuevo camino hacia la cima. “Se debería buscar otra alternativa de acceso a San Javier. No sé cuál debería ser el trámite o si el Parque tendría la posibilidad de que hagamos eso. Por ahora, no es algo que para nosotros sea prioridad. Siempre lo tenemos dando vuelta al tema, pero como prioridad no. Pero calculo que en muy poco tiempo va a tener que ser prioridad por todas las cosas que el Ente de Turismo está desarrollando ahí”, dijo. Y acotó: “se debe estudiar la topografía para buscar otro trazado, incluso más moderno. El actual es muy trabado, con mucha pendiente, curvas angostas y muy cerradas, de poco radio. Entonces merecería otro trazado más actualizado, más moderno”.

Hace más de 80 años: un ícono que nació por una diferencia de dos metros entre las obras del camino

En 1936, durante la gestión del gobernador Miguel Campero, se expropiaron 2.000 hectáreas del cerro San Javier para la construcción de la ruta N°338. El 19 de agosto de 1937 se abrió la licitación. Y un año después, se inauguró el primer tramo asfaltado hasta la Primera Confitería (hoy en recuperación). Debido a que la construcción se había iniciado simultáneamente desde abajo y desde arriba del cerro, se produjo una diferencia en el empalme de dos metros. Por esa razón se injertó El Rulo. El camino se habilitó en 1940.