Por estás horas el municipio de San Isidro de Lules conducido, si se podría decir por el Intendente Carlos Gallia, perdió a un funcionario en el área de la Secretaria de Gobierno, German Graneros (secretario de gobierno), quien le advirtió al intendente que si seguía con la idea de que Martha Albarracín fuera su sucesora el barco estrellaba y no se salvaba nadie; está advertencia llego a los oídos de la «Señora Poder» de Lules y termino en la renuncia a su cargo, pero este tipo de situaciones también vienen dándose con empleados de diferentes áreas del municipio que dejan sus lugares laborales por las persecuciones y aprietes de Albarracín a empleados que cobran un monto irrisorio de $20.000, sin que la Secretaria de Trabajo de la Provincia tomé cartas en el asunto ante tanta precariedad laboral que existe en el municipio de Lules.

La idea de Gallia de cerrar círculo en El, en su esposa hoy funcionaría y en su hijo Patricio Gallia también ya trajo desencuentros y amenazas de alejamientos de otros funcionarios y de dirigentes del espacio del actual Intendente.
Mientras todo esto sucede Martha Albarracín tomo el manejo del municipio y comenzó con una ola de designaciones de supuestos dirigentes de su confianza, mientras Carlos Gallia ensaya una suerte de preparación de terreno para llegar a la legislatura provincial, en esta aventura lo acompañan Daniel Castro, Sergio Castro y Miguel Fernández triunvirato que manejan la comuna de San Pablo.
Hoy Lules está totalmente paralizado sin obras y sin un rumbo político, donde falta agua potable, seguridad, iluminación pero si se realizan eventos privados auspiciados por la funcionaria de cultura y candidata a Intendente Martha Albarracín y para broche de oro el anuncio de la construcción de un estadio único, donde las nesecidades de los humildes florecen por todos lados ante una mirada despreciativa tanto de Carlos Gallia y su Sra esposa Martha Albarracín.
En Lules ya muchos dicen cuando el río suena es porque agua trae y esa agua puede hacer imnundar las aspiraciones de un matrimonio que tomo el municipio como un bien de familia.