Según la agencia UNCiencia, el principio en el que se basa Viex Tens fue descubierto por dos médicos de renombre internacional, a mediados de la década del ’60. Ronald Melzack y Patrick Wall probaron que estimulando ciertas áreas nerviosas era posible inhibir el dolor.
Cómo funciona la vincha para tratar la migraña
Viex Tens lleva una serie de electroestimuladores ubicados justo a la altura de las terminales del nervio trigémino, en la frente de la persona, sobre las cejas. Y funciona generando tenues estímulos eléctricos sobre la piel, de manera de inyectar microelectricidad en el nervio trigémino. Finalmente, consigue una disminución del dolor.
Para quienes sufren migraña, la recomendación es usar la gorra durante 30 minutos, una o dos veces al día. Y así prevenir el uso de medicamentos.
«Las pruebas muestran que un dispositivo de este tipo puede reducir hasta un 75% el nivel de dolor y, con ello, el consumo de fármacos. Genera alivio especialmente en personas que no pueden recibir medicación especial, como mujeres embarazadas. Además, la estimulación eléctrica es casi imperceptible, como un cosquilleo. Algunas personas no sienten nada y es realmente efectivo”, advierten a UNCiencia desde el equipo de investigación.
Cuándo estará disponible la vincha para tratar la migraña
Por el momento, tienen un prototipo. Pero DINES publicó en su sitio web oficial que «se encuentra en desarrollo el equipo VIEX-TENS, un neuroestimulador transcutáneos para el tratamiento no invasivo de la migraña». Aquel impulso tiene que ver con un premio que recibieron por el Programa InnovACba, de la provincia de Córdoba, que permitirá avanzar con la producción.
El siguiente paso es la aprobación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT): “Estamos en las etapas previas para poder comercializarlo. Tenemos que obtener la certificación de ANMAT para su venta a nivel nacional o del Ministerio de Salud de Córdoba para comercializarlo en la provincia”, comentó Beltramone a La Voz.
“La idea no es competir con los tratamientos farmacológicos que ya existen. Especialmente nos enfocamos en dos casos de migraña: pacientes que se acostumbraron a las drogas y que ya no pueden subirle la dosis, y embarazadas que no pueden recibir estos medicamentos”, agregó.
“Normalmente el profesional de la salud trabaja con fármacos. Creo que se va a poder vencer esa barrera cultural, porque los resultados que tenemos son muy buenos y no genera efectos secundarios como los fármacos”, concluyó.