Sáb. Abr 18th, 2026

Vecinos y organizaciones sociales que trabajan en barrios populares de Tucumán, convocan a marchar este miércoles 6 de abril a las 18 horas desde la plaza Urquiza para reclamar la emergencia en Salud Mental y Adicciones. A través de un documento, detallaron cuál es la situación que se vive día a día en los barrios e indican cómo la pandemia recrudeció la crisis social, económica y eso impactó en la salud.

«Venimos de una gran crisis sanitaria, social y política heredada del pasado gobierno de Macri que degradó el Ministerio de salud a una Secretaría y agravó profundamente la situación del sistema de salud y la salud mental a nivel nacional. Esto nos dejó en pésimas condiciones para enfrentar la pandemia del COVID-19 que azotó al mundo», comienza el documento que difundieron desde las organizaciones.

«La pandemia profundizó las crisis social, económica y alimentaria en el país, tenemos un 37,3 % de pobreza y 8,2 % de indigencia según los datos del INDEC del 2do semestre del 2021. Esto es en parte debido a que un gran sector de la población obtiene sus ingresos del trabajo del día a día, lo cual no se pudo sostener en el marco de la cuarentena. Entendemos que la cuarentena fue necesaria y un acierto. También reconocemos el IFE y las ATP pero fueron rápidamente insuficientes», exponen en su documento y reconocen la labor fundamental del personal de la salud.

 «La pandemia no sólo generó un padecimiento en la vida cotidiana, en lo material, sino también a nivel de la salud mental ocasionando graves problemas de ansiedad, depresiones, agresividad, violencia familiar y hacia las mujeres e intentos de suicidio; agravando aún más el consumo problemático de sustancias y las adicciones. El consumo de alcohol en el primer año de la pandemia se disparó al doble en todos los sectores sociales, y es hoy en Tucumán y Argentina, la principal sustancia de consumo; otra sustancia de gran uso son los psicofármacos (pastillas) que tienen una gran incidencia en la clase media y alta. La cocaína mantuvo un alto consumo en los distintos sectores sociales. Lo más alarmante es que se registró una disminución en la edad de inicio de consumo, en niños desde 10 y 11 años», relatan.

Aseguran que se trata de «una situación que no se aguanta más» y que, si bien la vive toda la sociedad,  la pasan mucho peor en los barrios populares en donde las necesidades básicas no están resueltas; desde el acceso a los servicios como agua, alumbrado público, gas natural, cloacas y recolección de residuos hasta la falta de acceso al deporte, la cultura y la recreación, falta de trabajo y la deserción educativa por tener que salir a buscar unos pesos. «Esa es la realidad en la que crece día a día el narcotráfico y el narcomenudeo. Necesitamos que el Estado tome medidas y destine plata para resolver estos problemas».

Tenemos que prepararnos para la post-pandemia con un sistema de salud debilitado a nivel de recursos humanos y presupuesto. Sin embargo, el día 28 de octubre del 2021 la legislatura de la provincia declaró la emergencia en atención primaria y preventiva de la salud mental que en su artículo 6 faculta al poder ejecutivo a destinar plata para tomar medidas concretas para enfrentar esta problemática.