Sin duda las elecciones de medio término en la Argentina, para renovar bancas en el Congreso, suscitó atención en los mercados financieros, puesto que la evolución de las cotizaciones de acciones y bonos estuvo sometida a las expectativas e incertidumbres por las futuras medidas económicas tras la votación.
En este sentido, el presidente Alberto Fernández se preocupó por enviar una señal clara antes de la apertura de las operaciones formales en Wall Street y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, al manifestar que en la primera semana de diciembre enviará al Congreso un proyecto de ley que contemplará un programa económico y las conclusiones de la negociación con el Fondo Monetario Internacional.
Lo explicó así: “Quiero anunciar que en la primera semana de diciembre de este año enviaremos al Congreso de la Nación un proyecto de ley que explicite el “Programa económico plurianual para el desarrollo sustentable”. Ese programa contemplará los mejores entendimientos que nuestro Gobierno haya alcanzado con el staff del FMI en las negociaciones que lidera nuestro ministro de economía, Martín Guzmán, sin renunciar a los principios de crecimiento económico e inclusión social a los que me he referido previamente”.
A las 10:15 horas ya se observaban las repercusiones financieras de las palabras presidenciales, con un ascenso promedio de 3% en las cotizaciones de los bonos Globales, aquellos emitidos en septiembre del año pasado con el canje de deuda con acreedores privados.
Estas emisiones en dólares, que son la referencia de la deuda soberana argentina en el exterior, venían de registrar la semana pasada sus precios más bajos desde marzo.
En cuanto a las acciones, los ADR de compañías argentinas que son negociados en dólares en Wall Street exhibían alzas de hasta 5% en el pre-market, es decir los negocios previos a la apertura del mercado pero que marcan el sendero de los negocios una vez que se inician a las 12 horas de Argentina.
Los papeles bancarios (Grupo Galicia, Banco Macro y Banco Francés) lideraban las ganancias de los títulos privados que, a diferencia de los los bonos, venían de cotizar la semana pasada en sus niveles de precios más elevados desde marzo de 2020, cuando impactaron las duras restricciones a la actividad en el macro de la pandemia.
“El presidente Alberto Fernández asumió la derrota del Frente de Todos en las elecciones, y convocó a la oposición a consensuar una agenda política que dé previsibilidad a su gobierno en los dos próximos años, además de pedir a la clase dirigente apoyo al programa consensuado con el FMI para refinanciar la deuda con el organismo”, explicaron los analistas de Research for Traders.
“A partir de ahora los inversores se centrarán en los pasos a seguir del Gobierno en los dos años que le quedan de gestión. Pero además, se esperarán definiciones por parte del Gobierno, con la ratificación de Martín Guzmán y el anuncio del envío de una Ley que fije las metas en el plano económico”, acotaron desde Research for Traders.