Sáb. Abr 18th, 2026

Roberto Rejas, asesino condenado por el crimen de Milagros Avellaneda y su pequeño hijo Benicio, se fugó este lunes de la Dirección General de Bomberos, en donde se encontraba cumpliendo con la prisión preventiva dictada hace menos de una semana por la Sala Conclusional II del Fuero penal, en el marco del juicio desarrollado en su contra y en el cual fue condenado a prisión perpetua por el homicidio triplemente agravado de Milagros y Benicio.

Según dieron a conocer fuentes judiciales, Rejas se encontraba vestido al momento de la fuga con una remera blanca, pantalón de gimnasia, zapatillas negras, pelo bien corto y bien afeitado. Diversas áreas de la Policía de Tucumán llevan adelante un intenso operativo de rastrillaje para dar con su paradero. El miércoles 22 de septiembre, los jueces Stella Maris Arce, Eduardo Romero Lascano y Alicia Freidenberg, condenaron a Roberto Rejas a prisión perpetua por encontrarlo culpable de los delitos de homicidio agravado por alevosía en contra de Milagros y de su hijo, y del delito de homicidio agravado por mediar violencia de género en contra de la mujer. Además, los magistrados dispusieron que Rejas permanezca en prisión preventiva por el plazo de 6 meses o bien, mientras la sentencia quede firme.

Ese mismo día, Rejas fue trasladado esposado a las instalaciones de la Dirección General de Bomberos, en donde, acordé a lo dispuesto por la Presidenta de la Sala, la jueza Maris Arce, quedaría alojado en tanto la sentencia quedara firme.

El caso
Milagros, de 26 años, y su hijo Benicio, de dos años, desaparecieron el 28 de octubre del 2016, cuando salieron de su casa del barrio Lola Mora, sin conocerse hasta hoy su paradero.

De acuerdo a lo expuesto por los investigadores del caso, la joven y el niño estuvieron en el auto de Rejas en la zona del parque 9 de Julio. Milagros le envió mensajes a una amiga manifestándole que el acusado (a quien le reclamaba que Benicio era su hijo), le estaba pegando. En esas circunstancias, Rejas los mato a ambos e hizo desaparecer los cuerpos.

Según expuso Giffonielo durante el debate oral y público, en los días siguientes el condenado lavó “escrupulosamente” su auto y reemplazó las fundas del interior del mismo. Además, pidió información a un policía sobre el funcionamiento de ciertas cámaras de seguridad -precisamente las que se cree podrían revelar su ubicación junto a Milagros- y buscó en Google cómo descomponer un cadáver.