El femicidio de Paola Tacacho, ocurrido en Barrio Norte el viernes por la noche, conmocionó a la sociedad tucumana y distintos sectores se pronunciaron exigiendo Justicia por el crimen.
Paola Estefanía Tacacho, una profesora de inglés de 32 años, terminó su rutina en un gimnasio del barrio Norte y se dirigió de regreso a su casa, ubicada a pocas cuadras.
Eran aproximadamente las 21:30 cuando, de improviso, a la altura de la calle Monteagudo al 500, fue abordada por un hombre que, luego de mantener una fuerte discusión con ella, sacó un cuchillo y le asestó al menos seis puñaladas.

Paola fue profesora del femicida en el 2015 en un terciario y desde ese momento no dejó de ser acosada y recibir amenazas de muerte. Tuvo que cerrar todos sus redes sociales por el hostigamiento que recibía. Pese a realizar distintas denuncias desde 2015, incluso su familia también las hizo en Salta, no recibió ningún tipo de respuestas. Sólo tenía una restricción de acercamiento que no impidió que el acosador cumpliera su cometido.
Desde el Observatorio de Violencia contra las Mujeres (OVcM) expresaron su preocupación por la problemática.
Al ser consultada sobre la situación, la directora del OVcM, Ana Pérez Declercq, explicó que “en términos generales el problema es que no hay un seguimiento de los casos, o sea, en primera instancia hay un derecho a la información que no se cumple”.
Y ejemplificó: “Cuando una persona llega a la comisaría, la institución está obligada a dar información respecto a si tiene que acceder a un kit de profilaxis en caso de violación, o a una ILE (Interrupción Legal del Embarazo) o a una defensora oficial. Toda esa información se debería brindar al momento de la denuncia y posteriormente también”.