Dom. Jul 21st, 2024

El cuidado del cabello es determinante para facilitar su crecimiento.

Mantener el cabello limpio y bien cuidado es clave en la imagen que las personas proyectan a los demás.

Desde el punto de vista social es determinante y por ello tomar acciones que no solo ayuden a su crecimiento, sino que, además, lo mantengan sano es uno de los propósitos de la mayoría de personas.

Para cuidar el cabello no solo debe hacerse con tratamientos externos, sino también se debe hidratar desde dentro y proporcionarle vitaminas que lo nutran y lo fortalezcan. Los expertos aseguran que, con buenas prácticas, es posible mantener un cabello que luzca radiante, sin necesidad de abandonar la plancha o el secador. La clave está en mantener una rutina de cuidados que ayude a mantenerlo fuerte, sano, brillante, sedoso e hidratado.

El uso constante de elementos de calor, los químicos de los tintes y la exposición prolongada a los rayos UV del sol son factores que pueden dañar las fibras capilares. Los expertos hacen una serie de recomendaciones que pueden tenerse en cuenta para el cuidado del pelo y especialmente para que crezca rápido y sano. Estas son algunas de ellas:

  1. Usar solo la cantidad necesaria de shampoo. Evitar utilizar demasiado de este producto cuando se lave el pelo. Una porción del tamaño de una cucharada es más que suficiente.
  2. Cepillarlo varias veces al día. Si se desea favorecer el crecimiento del pelo y darle brillo, lo ideal es cepillarlo entre dos y tres veces al día para estimular su circulación sanguínea. Esto facilita la oxigenación de las células y favorece la restauración del cabello maltratado y opaco.
  3. Aplicar una mascarilla de aguacate. Esta fruta es uno de los productos que más beneficios aporta al pelo si se usa como mascarilla. Contiene ácidos grasos esenciales y proteínas que ayudan a restaurar la estructura capilar para combatir el debilitamiento y la caída.
  4. Cortar las puntas. A pesar de que hay muchos tratamientos para restaurar las puntas dañadas, lo mejor es cortarlas una vez cada dos meses para promover el fortalecimiento capilar.
  5. Evitar el champú con sal. La sal ocasiona daño a las fibras naturales del pelo.

¿Qué agregarle al shampoo?

De otro lado, hay trucos caseros que pueden funcionar. Por ejemplo, se pueden agregar algunos productos naturales al shampoo, como es el caso del aloe vera. Este ingrediente natural brinda hidratación, gracias a que sus propiedades naturales penetran en las hebras capilares, nutriéndolas desde adentro y aumentando la humedad.

De igual forma, estimula el crecimiento porque fortalece los folículos pilosos, ayuda a que el pelo crezca de nuevo y reduce la caída. Un beneficio más es que tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas que mantienen el cuero cabelludo limpio, saludable y libre de esas molestas partículas blancas.

El aloe vera también reduce la grasa porque regula la producción de aceite en las raíces, manteniendo el cabello limpio y fresco por más tiempo.

Para añadir este producto al shampoo, se corta una hoja de aloe vera fresca y se extrae el gel de su interior. En un recipiente, se mezcla el gel de aloe vera con dos o tres cucharadas de shampoo y se aplica la mezcla sobre el cabello mojado, se masajea suavemente el cuero cabelludo y se distribuye de manera uniforme, según la revista Glamour.

Se deja actuar durante unos minutos para que la sábila actúe, se enjuaga completamente y se continúa con el acondicionador habitual si se desea, y se usa este remedio natural dos veces por semana para que el cabello crezca fuerte y nutrido.

El aporte de la canela

Otra opción es agregar canela, una especia que –se dice– contribuye al crecimiento acelerado del cabello. Para ello, se agrega una cucharada de esta especia al frasco de shampoo, se agita perfectamente para permitir la distribución de sus propiedades, se lava el cabello como se hace normalmente, y se da un ligero masaje en la raíz. Se deja reposar durante al menos cinco minutos y, posteriormente, se enjuaga con agua fría.

Una de las recomendaciones es realizar una prueba de alergia antes de su uso, con el fin de evitar reacciones adversas en el cuero cabelludo como irritación o comezón.