Lun. Abr 15th, 2024

No se puede gobernar con exabruptos y enfrentándose con todos. Un buen gobierno es el que logra paz, armonía y convivencia entre los diversos segmentos de la sociedad. Cerrar la grieta, creada por el estilo confrontativo y divisionista de los Kirchner, debería ser uno de los principales objetivos de Javier Milei y él, que sabe sacar enseñanzas de nuestra historia, debería emular al tucumano Nicolás Avellaneda, el presidente más joven que tuvo nuestra República, quien supo pacificar a la Nación y encaminarla en un solo proyecto “nación, constitución y libertad”

Milei en su visita a Corrientes llamó “Nido de Ratas” al Congreso, y afirmó sin eufemismos que los políticos “son una mierda que la gente desprecia”. Sobre los gobernadores dijo: “Dejé en evidencia que son unos delincuentes”. Apuntó además contra el diputado Ricardo López Murphy, un economista y hombre público de impecable trayectoria. al que tildó de «traidor de las ideas». El diputado le respondió: «Jamás fui su enemigo, pero si decide darme tal carácter, allá usted. Yo suelo enfocarme en lo importante y no en cuestiones personales. Le deseo templanza, sabiduría y que Dios lo acompañe en el importante trabajo que tiene por delante»

Javier Milei ha encaminado muy bien la economía, aunque estos meses sean muy duros para la gente, con una inflación muy alta, recesión en ciertos sectores y salarios que no alcanzan. Todo sea por salir del círculo vicioso de déficit fiscales crónicos que nos sumieron en la pobreza. También está destapando muchas ollas podridas de la corrupción, otro mal endémico en nuestro país y si lograra sacar el cepo cambiario a mediados de año como se anuncia, habrá logrado un notable éxito y será el comienzo de una nueva etapa. Nadie duda de que una gran mayoría quiere el cambio.

Pero el presidente es muy débil en el Congreso, 37 diputados en la Cámara Baja y solo 7 senadores. Ningún gobernador y solo tres intendentes en todo el país. Si en lugar de negociar, se enfrenta con legisladores y gobernadores, se auto complica políticamente. Sus cercanos deben buscar la forma de hacerlo callar y que solo hable de economía, que es un tema que bien conoce y cuidarlo que no emita exabruptos.