Lun. Abr 15th, 2024

Según el Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la UCA, la pobreza llegó al 57,4%, el valor más alto en los últimos 20 años. La indigencia se disparó al 15% del total de la población. Esto equivale a decir que seis de cada diez argentinos son pobres.

Según el Observatorio, la pobreza experimentó un brusco salto del 49,5% en diciembre al 57,4% en enero, este brusco aumento se lo atribuye a la devaluación de diciembre y a la suba en los valores de la canasta básica alimentaria.

El director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, Agustín Salvia, dijo al Diario La Nación, que los principales afectados por la situación son “la clase media baja y los trabajadores de baja calificación”.  La población en esa situación -que según la UCA ya llega a 27 millones de argentinos- tuvo dos procesos de incremento: pasó del 44,7% en el tercer trimestre de 2023 al 49,5% en diciembre de ese año y, finalmente, al 57,4% en enero de 2024. Los motivos no giran solamente en torno a la suba de la canasta básica total, sino también de los ingresos en los hogares.

Y este es el problema general, los gastos de las familias suben astronómicamente, mientras los ingresos están prácticamente congelados. Las paritarias avanzan con lentitud y las recomposiciones salariales corren muy por detrás de los aumentos. En el caso de los jubilados el problema es dramático. Recibieron en diciembre un aumento en sus haberes del 20,87 %, mientras el costo de vida subió en octubre el 8,3, en Noviembre el 12,8 y en Diciembre el 26, 5.

Para los que cobran la mínima hubo un bono, pero el aumento de los precios de alimentos, bienes, servicios y muy especialmente medicamentos, algo esencial para los jubilados, es tremendo. Se anuncia que el incremento de los haberes en marzo sería de entre un 26,5% y un 30%, conforme a la fórmula de movilidad actual. Pero con este incremento se debe afrontar un alza de los precios en el trimestre, según datos y estimaciones realistas de un 62 %.

De esta manera se está condenando a los jubilados a disminuir sensiblemente su calidad de vida y, en algunos casos, a afrontar muchas carencias.

Es correcto y apoyamos llegar al déficit cero, porque este es el responsable de la inflación, del endeudamiento y de los impuestos abusivos, pero hacer que los jubilados sean el “pato de la boda” es cruel e inhumano. Esto comenzó con Macri, se agravó fuertemente con Alberto Fernández y ahora, todo está sumido en la incertidumbre.

Lo único presumible es que los precios, especialmente el de los alimentos, continúen en alza, lo que provocará aumento de la pobreza, hasta que finalmente se estabilicen.