Dom. Feb 25th, 2024

Según el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) la pobreza alcanzó el 44,7% y afecta a casi 20 millones de argentinos. La indigencia llegó al 9,6%.

Las cifras de la nueva medición reflejan un importante crecimiento de los índices respecto al mismo trimestre de 2022, cuando la pobreza llegó al 43,1% y la indigencia al 8,1%.

También la UCA midió la calidad del empleo, que cayó a los niveles más bajos desde 2004, con un desempleo de la población económicamente activa mayor de 18 años, del 8,8 % y un subempleo inestable del 24,3 %.

La población que no logra cubrir la Canasta Básica Total, es decir, que además de alimento se incluyen bienes y servicios, es de 18,7 millones de personas, casi uno de cada dos argentinos. Y los que no llegan a cubrir los requerimientos nutricionales básicos suman 4 millones de personas.

Más grave aún es la situación de los niños y adolescentes, donde la pobreza se amplía al 62 %, lo que equivale a decir que 6 de cada 10 chicos son pobres y no cubren sus necesidades básicas. Además vale aclarar que sin la ayuda de los planes sociales el índice de pobreza sería del 50% de la población.

La medición de la UCA se da después que el saliente presidente Alberto Fernández, que una vez más demuestra vivir en un limbo, dijera que no creía que hubiera un 40 % de pobres, cuestionando el índice de pobreza del Instituto Nacional de Estadística y Censos, que registra un 40,1%, algo similar, pero menor, al divulgado ayer por la UCA.

El presidente que el domingo entregará los atributos del poder a Javier Milei, afirmó “Si hubiera semejante cantidad de pobreza, la Argentina estaría estallada”. Una clara demostración de que Alberto desconoce las realidades del país que desgobierna. La publicación de la UCA es el broche de su administración, sin duda la peor en estos cuarenta años de democracia.

Decíamos en febrero de este año que la pobreza es la mayor vergüenza en un país que se considera rico.  ­Ni el gobierno de Cristina, ni el de Mauricio Macri, quien prometía pobreza cero, ni el actual de Alberto Fernández, pudieron revertir un núcleo duro de pobreza que se consolidó en el país. Y recordemos también que el propio Papa Francisco se refería por aquellos días al asunto: en una entrevista con Associated Press, dijo “En el año 55, cuando terminé mi escuela secundaria, el nivel de pobreza era del 5%, hoy la pobreza está en el 52%. ¿Qué pasó? ¿Mala administración, malas políticas?”.

Yo le respondería, es el resultado del nefasto populismo, Su Santidad.