Vie. Jul 19th, 2024

Muchos nos preguntamos, ¿qué va a suceder el día después de las elecciones definitivas del domingo? Gane quien gane, sea Sergio Massa o Javier Milei, los argentinos comenzaremos a transitar un país diferente.

Sergio Massa, actual ministro de economía, ciertamente nada exitoso en función de los resultados, promete un gobierno de unidad nacional, cerrar una grieta que cobró mayores dimensiones en esta dura campaña. Promete acabar con la inflación, que se incrementó fuertemente durante su gestión, mejorar los ingresos de los jubilados, que perdieron mucho con el sistema implementado por el actual gobierno; propone incorporar a su gabinete figuras de otros espacios políticos y se compromete a combatir la corrupción. Afirma que no está alineado con La Cámpora y con Cristina, pero Máximo Kirchner, diputado ya electo, ingresó por su lista, al igual que Wado de Pedro en el Senado.  Declara también que acabará con los ñoquis de la organización que comanda el hijo de la actual vicepresidenta. Y debemos recordar que tiempo atrás, afirmaba que metería presa a Cristina, claro está que este Massa es muy diferente al de aquellos años.

¿Javier Milei cumplirá con sus propuestas como dolarizar la economía, cerrar el Banco Central, facilitar la portación de armas, arancelar la escuela publica o permitir la venta de órganos, como lo viene planteando?  También propone una amplia reforma tributaria, la flexibilización laboral para la creación de empleos en el sector privado y una apertura unilateral al comercio internacional.

Si gana Milei, será muy difícil y complejo transitar el período que va desde el lunes 20, feriado nacional, hasta el 10 de diciembre, fecha en que debe asumir el nuevo gobierno. Sería una transición muy enredada, con una situación económica y financiera extremadamente delicada que requiere de respuestas y acciones rápidas. Y lo más importante dentro de ese escenario, alejarnos urgentemente de la hiperinflación.

Si hay una palabra para definir el estado de ánimo actual de la sociedad argentina es la incertidumbre. Nadie se anima a predecir quien será el próximo presidente, tampoco se confía en las promesas electorales. Y esto se demuestra con el virtual feriado cambiario en medio de fuertes controles de la AFIP, una fuerte caída de plazos fijos en los bancos y faltantes en las góndolas de los supermercados. Este panorama tiene que ser frenado urgentemente para que no se agrave.

Lo cierto es que a partir del lunes se abre una puerta muy grande hacia lo desconocido. De certezas nada se habla, todas son propuestas y promesas de campaña, y bien sabemos los argentinos que la realidad echa abajo las ilusiones.